4 de xan. de 2014

CULTURA

JUAN MANUEL GONZÁLEZ PEREZ, ILUSIONISTA, ESPECIALISTA EN MAGIA DE ESCENARIO

"(...) A día de hoy, y no se lo digas a nadie, los magos duplicamos billetes, vivimos en una sociedad materialista y sumergida en una crisis económica. ¿Quién no ha soñado con ser rico alguna vez?"



                                El ilusionista Juan Manuel en una de sus actuaciones
       
“El ver a tanta gente sorprendida, con sus esquemas rotos y cuestionándose ¿Cómo lo hizo? Esta es una de las cosas que más me motivan (...)”


Ricardo Rodríguez Vicente / A Guarda

         Se llama Juan Manuel González Pérez. Es un joven algecireño, de la cosecha de 1992 – con ascendencia de A Guarda (Pontevedra) - , ilusionista, especialista en magia de escenario.
          En estos últimos años ha creado espectáculos como Ilusiona-T (2009), Sueños Imposibles (2010), La Varita Mágica (2011) o Humor Mágico (2012), que han sido representados por toda España.
          La necesidad de dar un giro en su forma de transmitir la magia, le motiva a crear “Hágase la Magia”, un espectáculo de gran formato donde la creatividad y la innovación van de la mano.
 Como ilusionista, Juan Manuel ha trabajado para diferentes marcas e instituciones; en festivales de magia nacionales como el “Festival de Magia Cabra-Cadabra” o “Festival Marbemagia” y también en festivales internacionales como “Festival Internacional Masters of Illusion”.
        Actualmente colabora con la Fundación Abracadabra, de Magos Solidarios que reparte magia por hospitales y centros de asistencia.
        Cuando se acerca una fecha – el Día de Reyes - muy especial para pequeños y mayores,  mantuvimos con Juan Manuel, la siguiente entrevista:
¿Desde cuando te sentiste atraído por la magia?
- Mi primer contacto con la magia, que yo recuerde, fue cuando viendo un programa de televisión apareció un mago e hizo el clásico número de las anillas chinas que se enlazan y desenlazan. Aquello me impactó tanto que fue el motivo por el cual, en esas navidades, pedí una caja de magia a los Reyes Magos. De hecho, fue tal el impacto que causó en mí que se convirtió en uno de mis juegos favoritos.
En aquella fecha tendría unos 7 años. Tengo muy buenos recuerdos de aquel Día de Reyes.
        ¿Cómo y donde fue tu formación en el ámbito del ilusionismo?
  - A raíz de esa caja de magia empecé a investigar. Al principio es muy complicado, internet aún estaba evolucionando. Recuerdo que el primer libro de magia que leí fue Aprenda Ud. Magia del maestro Juan Tamariz” al que sigo recurriendo a veces para releer la filosofía mágica que transmite Tamariz en sus páginas. Además de este libro fui conociendo a magos de la zona, ellos me dieron muy buenos consejos. Se podría decir que en mis comienzos fui autodidacta.
¿Donde debutaste como ilusionista y cómo te sentiste en esa ocasión?
   - Fue en la fiesta de fin de curso de 6º de Educación Primaria, mi primera actuación ante mi clase. Fue mi debut. Mi primer contacto con el público y como era de esperar me sentí muy, muy nervioso.
       ¿Un mago nace o se hace?
  - Un mago, al igual que un cantante, un médico o un bombero, nace con esas inquietudes, ganas de aprender, conocer y formarse y evidentemente si le gusta, se hace.
       ¿Cómo es habitualmente  tu vida diaria?
  - Imagino que como la de cualquiera que nos esté leyendo en este momento. Actualmente estoy terminando la carrera de Biología en la Universidad de Málaga y dedico mis ratos libres a la magia.
       ¿Cómo, cuando y donde ensayas?
   - El ensayo podría dividirse en mental o físico. Cuando acudimos a ver un espectáculo valoramos lo superficial. Lo que vemos, y muchas veces no somos conscientes de las horas de creación, preparativos y pruebas de ensayo y error que conllevan. Se podría decir que el ensayo mental es continuo, las ideas surgen cuando menos te lo esperas. El ensayo físico, “delante del espejo” suelo hacerlo en mis ratos libres.


      ¿Hasta la fecha donde tienes actuado como mago?
  - Tengo la suerte de poder decir que he trabajado tanto en el norte como en el sur. Actualmente resido en Málaga y es por eso que principalmente trabajo por la geografía andaluza pero he tenido ocasión de disfrutar del público gallego, habiendo actuado en varias ocasiones ante el público de A Guarda.
   ¿Cuáles son tus referentes en la Magia de todos los tiempos y en la que se hace actualmente?
   - Es complicado mencionar a todos y no olvidar a ninguno. En el siglo XIX la figura de Robert Houdin es referente de todos por su importancia en el mundo mágico. Consiguió dar un lavado de imagen a la magia, modernizarla y llevarla al teatro. Actualmente en España como referentes podría destacar al maestro Juan Tamariz, a Juan Mayoral, a Antón de Galicia o al televisivo Jorge Blass. En el país vecino, Portugal, a Luis de Matos. O a nivel mundial Lance Burton, Fantasio, Hans Klok o el mismísimo David Copperfield. Me olvido de muchos, espero que me perdonen.
    ¿Tienes algún número que tenga una especial complicación y que se te resista?
  - La magia se divide en muchas categorías, desde magia de cerca a magia de escena. Quizás la más compleja es la prestidigitación. Es la magia más pura y a la vez la que requiere más práctica y años de ensayo y perfección.
     ¿Consideras que se puede vivir haciendo espectáculos de Magia?
  - En Galicia tenéis muchos ejemplos de que sí se puede. Desde el gran Mago Antón pasando por Rafa, Teto… Todos ellos viven de la magia, de la ilusión y hacen que la magia gallega sea referente. Anualmente organizan muchas actividades y festivales que mantienen viva la magia en el pueblo gallego.
   ¿Donde te gustaría actuar para lograr una mayor proyección profesional?
  - Para un mago lo más importante es tener un público para el que actuar, independientemente del espacio. Es este público el que te llama a conocer nuevos lugares y vivir nuevas experiencias.
   Además de dedicarte a la Magia, ¿qué proyectos tienes in mente?
  - Como comentaba antes estoy acabando la carrera de Biología en la Universidad de Málaga.
   Además el pasado mes de Noviembre estrené el espectáculo “Hágase la Magia”, que es mi nueva propuesta de gran formato y que espero pueda llevar en poco tiempo por tierras gallegas.
   Trabajas con los sueños. ¿Crees que han cambiado los sueños del público durante estos últimos años?
   - Sí, al igual que comentaba antes existe una evolución en los sueños de las personas y el como los interpreta el mago. Un ejemplo de esto es que en siglos pasados los magos hacían aparecer palomas y conejos porque la población era pobre y tenía hambre.
   A día de hoy, y no se lo digas a nadie, los magos duplicamos billetes, vivimos en una sociedad materialista y sumergida en una crisis económica. ¿Quién no ha soñado con ser rico alguna vez?
    Entonces, ¿La gente está más predispuesta a ilusionarse que antes?
  - Entiendo que las personas que van a un teatro a ver magia es porque les gusta realmente y quieren ilusionarse. Todos somos conscientes de que existe un secreto, una trampa y es por eso que prefiero hablar de juegos de magia en vez de usar la palabra truco. Para mí la magia es el conjunto, la sensación que se crea, y la trampa es la herramienta física o psicológica para crear esa magia. Suelo hacer una comparación cuando lo explico, con por ejemplo, la labor de un fontanero que con una llave inglesa (trampa) puede reparar una tubería que gotea (magia).
   ¿Qué es más difícil: la ejecución de un truco o la historia con que envolverlo?
  -
La trampa, el secreto es lo menos importante en magia. En lo que más trabajamos los magos es en crear la situación y la atmósfera adecuada para que la intensidad mágica del momento sea máxima.
   Y para terminar, una pregunta muy personal: ¿Qué ilusiona a un ilusionista?
  -
El ver a tanta gente sorprendida, con sus esquemas rotos y cuestionándose ¿Cómo lo hizo? Esta es una de las cosas que más me motivan, el ver que realmente se alcanza el objetivo final de la magia.
   Además intento que la magia esté presente en todos aquellos que la necesitan y es por eso que colaboro con la Fundación Abracadabra de Magos Solidarios con la que repartimos magia en hospitales, centros de día y demás espacios donde son necesarias la ilusión y la sonrisa.
  La energía que te transmite una persona enferma a la que le has podido alegrar la mañana, no la consigues en ningún otro sitio, es realmente mágico.

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