Los cuatro jinetes del apocalipsis del siglo XXI
Manuel Vázquez de la Cruz
En
caballos de la Edad de Piedra, cabezudos como eran los equinos en esa época,
cabalgan los cuatro jinetes del apocalipsis del siglo XXI. Llevan milenios
apareciendo. Así los veo yo ahora en España.
Se los enseño:
Feijóo,
con otra imagen porque sus propuestas políticas son el cambio de aspecto
constante y de lo que le convenga, es un camaleón; Abascal con la misma pinta
de vago que tiene andando y no se le quita cabalgando, dicen que es su cualidad
principal y que trabajar no va con él; y el que parece jefe, Víctor, el Quiles,
el maleducado educador de maleducados, va en cabeza. Desde hace muy poco
tiempo, los otros acostumbran a enseñarlo como un trofeo. Presumir de este tipo
de gente es, cuando menos, un mal precedente en una democracia seria. Pero por
poco seria que sea y pequeña para los herederos de Franco - y puede que para
Felipe González - sea demasiado.
De
donde salió ese provocador constante y amenazador, me refiero a Víctor Quiles. Quién lo maleducó, por qué está aquí ahora, quiénes le pagaron su formación de
forajido del micrófono y cómo un partido que pretende aparecer serio o
disimular lo que realmente es y lleva otro rostro dentro de cara al público,
lo enseña en su escaparate... ¿de maleantes? Cuando presumen de tener a
semejante individuo en sus filas.
Detrás, en un caballo de varios colores, porque a ideas muy distintas estuvo - y está - dispuesto a servir si le pagan más, cabalga nuestro paisano Tellado, al que el sol pegando fuerte sobre su calva la hace relucir hasta que encima del personaje todo ennegrece.
¿Cuándo?
Cuando acaba el resplandor y aparece la negra sombra de Epstein, el que mandaba
género (eso deben pensar ellos) a los pederastas, el que se escribió a Aznar y
surtía de niñas a un príncipe.
Allí
al mando, arriba, en lo mas negro, vivo y mandando, está el Presidente que
pretende imponer por la fuerza un nuevo orden, su nuevo orden nazi y fascista.
El Presidente de los USANOS que fue, según dicen, el mejor cliente del que se
suicidó - o mataron - en la cárcel. Epstein, se llamaba.
Ustedes
perdonen pero parece que entre personas indecentes anda el juego. Y pido perdón
por lo que pienso mas que por lo que digo.
Abajo
y arriba todo es repugnante en ese que llaman Trump. Lo mas es la creación de
su propia policía (¿Gestapo?) que arresta niños de meses por no ser rubios.
En
Venezuela hace años mataban a niños en la calle. Y conste que es cierto.
Recuerdo
mientras escribo.
Y
lo recalco porque la monserga ultra del momento está cargada de mentiras, del
antes y después de Chávez, y parte del pueblo se está dejando engañar o se
engaña. Lo mismo que sucedió con Hitler, Mussolini y el que estos dos
impusieron aquí. Tan despreciable, que firmaba sentencias de muerte mientras
desayunaba.
A
los niños en Venezuela los cazaban y mataban antes de Chávez.
Si
algún día llegan al destino deseado por estos jinetes del apocalipsis que
cabalgan, los españoles serán divididos en dos grupos.
Uno de los que queremos y somos pueblo, sin muchos derechos que ahora tenemos, y los que quieren mandar para enriquecerse más. Van a mandar gritando otra vez Patria, Bandera, Imperio, ser Español es la cosa más seria que se puede ser en la vida y nosotros somos los que mandamos por la gracia de Dios.
La gracia inmensa para ellos será sentir como crece su fortuna por encima del
estado de bienestar de los españoles.
Para
eso cabalgan escoltando a Quiles, y con Quiles los cuatro jinetes del
apocalipsis. En las alforjas de los caballos miles de mentiras, chismes y quién
sabe qué designios. Son sobre todo, muy mala gente.
¿Qué
cara pondrían, si pudieran, en sus monedas rodeadas dicho famoso de POR
LA GRACIA DE DIOS? Seguramente sería Feijóo con otro look mucho mas
aguerrido, pero no demasiado, no se vaya a enfadar la familia del difunto.
El pueblo, una vez más, será el odiado y despreciado por los míseros jinetes, como Feijóo en su caballo, la vagancia e incultura de Abascal, las titiritadas grotescas del Quiles... y la nada de pelo con un mínimo de cabeciña, en la cabeza de Tellado.
Y coñas aparte, con estos cuatro, el pueblo de España puede volver a la Edad de Piedra, como sus caballos cabezudos. Sí además le añadimos una princesa meliflua, con su príncipe delincuente, muy del Madrid de la libertad de las cañas de cerveza...
Volveríamos
a la dictadura y a la estupidez de nuestra juventud con individuos como Víctor
Quiles que increparían a las personas diciéndoles: ¡¡¡usted sabe quién soy
yo!!!
Yo sí. Ya lo viví hace muchos años y por eso sé muy bien quiénes son hoy los cuatro jinetes del apocalipsis. Unos mandados. Puede que a estos patriotas que cabalgan los maneje un personaje como Trump el mejor cliente de Epstein.

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