PREPARÁNDOSE
Foto: Elena Cividanes
Infogauda / A Guarda
As Loucenzas (A Guarda), verano del 2009. Los pies en la tierra y Eolo convidándolo a elevarse por los aires. El cielo azul, la proximidad del mar, la brisa fresca,... ¡La libertad!
Desde el mítico Ícaro, el hombre siempre quiso volar. Lo que antes era una aventura condenada al fracaso, ahora es posible. No es necesario tener repleta la alforja de bienes pecuniarios. Sólo es preciso el aprendizaje previo - de momento solamente las aves, algunos mamíferos y también determinados insectos, nacen con el instinto de volar insertado en sus genes -, un parapente, un ala delta, un ultraligero,..., a elegir, según las posibilidades de cada cual, y lo demás es puro gozo.
A Guarda es un lugar idílico para gozar desde la tierra y si cabe, mucho más desde el aire. Despegar, planear, ascender y dejarse llevar por las corrientes térmicas, es probablemente, lo que soñaron algunos dioses del Trega. Tal vez por eso, desde As Coutadas iniciaron el ascenso hacia el óppidum del Facho, para así, desde ese lugar escogido, soñar con volar. No tenemos constancia de que hayan logrado sobrevolar el bajo valle del Flumini Minii, pero sí tenemos indicios evidentes, de que al menos disfrutaron de unas de las mejores vistas que los humanos podemos disfrutar en el Planeta Azul. Y ya entonces lo celebraban bebiendo, comienzo y cantando. Las ánforas vinarias y otros restos arqueológicos hallados en el Monte Santa Trega, son las pruebas irrefutables de que nuestros ancestros eran gentes dadas al hedonismo.
"Preparándose", es una hermosa imagen que María Elena Cividanes Álvarez nos ofrece y es a su vez una invitación a volar. En A Guarda.
Ningún comentario:
Publicar un comentario