VOCES DE LA IGLESIA RECLAMAN EL FIN DEL CELIBATO OBLIGATORIO
"Si en vez de tener dos hijos dando la cara tuviera un 'plan', podría seguir de cura"
Trece sacerdotes fueron ordenados en una misa celebrada por el Papa el pasado día 11. (Efe)
Ana Goñi
"¡Yo soy la suegra del cura!". Emilia Robles recuerda, entre risas, cómo su madre bromeaba ante su boda. Porque su madre era, de hecho, la suegra de un cura, del sacerdote Julio Pérez Pinillos, cura obrero de los que trabajaban en aquel Vallecas (Madrid) de las chabolas, el desarraigo de los emigrantes y las jornadas de 15 horas del final de la dictadura. De los que trabajaban con los propios obreros, en la fábrica.

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