La inutilidad y tomadura de pelo de un discurso
Arturo González
Ha sido irritante. Ni una mínima crítica a los causantes de la situación. La crisis ha surgido porque sí. Un discurso sin fuerza, vacío de contenido y lleno de lugares comunes, como dicen siempre los políticos de los discursos del contrario. Pero aquí el contrario éramos, somos, los españoles castigados.

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