POBRES TIERRAS DE CULTIVO Y POBRES LOS QUE NOS SUCEDAN
Manuel Vázquez de la Cruz
Leo en un periódico digital que se ha empeorado la calidad de nuestros suelos.
Algunos llevamos dicho y escrito, lo que estaba pasando. La cantimplora del suelo que guarda el agua se está haciendo cada vez más pequeña. En términos técnicos se le llama capacidad de campo.
Depende en gran medida de la arcilla y del humus. Lo primero, la arcilla, es algo que no nos vino bien dado. Lo segundo se lo han dado durante generaciones los que nos precedieron. Hacer tierra de cultivo aceptable fue un trabajo de siglos.
A ellos, a esos hombres y mujeres que manejando el azadón hicieron posible la vida, se lo dedico.
Gracias al tojo, a los animales que domesticaron y a su estiércol fueron viviendo. Acarreando la planta más abundante en los montes a las cuadras y de las cuadras a los campos, en un trabajo inmenso, fueron haciendo tierra que se podía cultivar y que guardaba el agua caída de cielo.
En O Ribeiro “tierra de vinos, músicos y poetas”, la pobreza de los suelos y el cambio climático, si no se toman medidas para estercolar las tierras debidamente, puede que un verano cualquiera muchas cepas mueran de sed.
José Antonio Iglesias, agente de Extensión Agraria en Ribadavia, y yo, hicimos hace años muchos análisis de suelos de la zona y todos eran muy pobres en casi todo. Solo tenían la gran ventaja que eran, por las aportaciones que hacían los agricultores, bastante buenos en materia orgánica. Eso los hacía productivos.
No es verdad que en la tierra mala crezcan las cepas que dan buen vino. En absoluto.
Los buenos vinos se hacen de cepas que dan uvas sin pasar sed ni hambre. En aquellas tierras con el clima apropiado, como es las riberas del Avía, Arnoia y Miño (las tres riberas), en sus altitudes apropiadas y orientaciones.
Iso era O Ribeiro.
“Como en Beade, coa súa Fonte dos Tolos, onde están meus amigos Pousa e Eladio, e enfrente na finca de Antonio Míguez. O último está a cultivar e facer viño coa caste Touriga Nacional, de Portugal. Polo tanto tamén un pouco nosa.
E Eladio tivo a honra de obter este ano o premio ao mellor viño do Ribeiro.
Máis os tres (ex decano da facultade de xornalismo da Universidade de Santiago, Xosé Ramón Pousa incluido), saben que moitas terras están a ficar hermas. Eu sei do seu traballo para que nas deles non pase iso.
Tamén que negar o cambio climático é ir contra a ciencia.
Volvendo o solo eu teño que dicir que é un mundo parecido ao noso. Se tiveramos un enorme microscopio e o enfocáramos ao terreo que pisamos sen intermedios asfalticos, veriamos ríos, algún canal que vai transportando alimentos, individuos que traballan roubandolle cousas o ar, neveiras que guardan alimentos para as plantas (...)”.
Esa nevera es un poco de materia orgánica y un poco de arcilla. Ambas cosas unidas y cargadas de electricidad negativa. Y ahí se van metiendo los elementos químicos que las plantas necesitan. A esa mixtura se van pegando los alimentos de las plantas, los va soltando poco a poco para alimentarlas y no dañarlas. Esa nevera, en los terrenos de cultivo y en los montes en Galicia, se ha hecho mínima.
No hay ganado en la cuadras ni pastoreo.
Habrá enormes incendios. La agricultura es lo único que los puede evitar y se está perdiendo el oficio de labrador. Hay cantidad ingente de biomasa que no se come.
Tampoco hay en las montañas campos de centeno, ni nabales. En pocos años ha cambiado el paisaje.
No sé si es bueno para nosotros, aunque me aparenta que no, pero estoy seguro que sin una ordenación del territorio que contemple amplias zonas de pastoreo, planta o como quieran llamarlo de “fabricación” de estiércol y utilización de este “fabricado” en las tierras hechas por nuestros antepasados, estas se irán al carajo en pocos años.
Dicen que el hombre es un animal inteligente. Dicen que pasar al sector secundario es riqueza.
Es así, pero si se abandona el sector primario las tierras en Galicia en muy poco tiempo se quedarán sin cantimplora y sin nevera, y pasarán a ser yermas. Como quizás nacieron.
¿Pasar al sector secundario tiene que ser forzosamente abandonando el primario?
Yo creo que ha llegado la hora de primar y ayudar a ese sector. Lo que se gaste se va a ganar con creces.
Los incendios de este año, enormes, muestran a las claras que es mas caro abandonar el monte.

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