31 de maio de 2010

GALICIA

Así se pagan las locuras al volante


Imagen del curso de recuperación parcial de puntos impartido esta semana en A Coruña

Foto: Oscar París
Vulnerar la ley de seguridad vial les supuso la condena de un juez. La próxima vez irán a prisión, pero no todos lo entienden.
«Soy un camándula; he vendido el coche, no valgo para conducir»
Jorge Casanova


«Yo soy un camándula», admite Pedro mientras apura el cigarrillo antes de entrar al taller de sensibilización vial. Es su cuarto sábado de asistencia; el último en el que cumple las horas de trabajo comunitario con las que sustituyó la pena de cárcel que le impuso un juez. Aún así, una alcoholemia lo llevó a Teixeiro. Tres días. Tal vez por eso es de los que parecen tener la lección mejor aprendida. Un camándula es un bala perdida, una mala cabeza. Pedro lo reconoce. «He vendido el coche. No valgo para conducir».

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