MILEI, ELLOS - NUESTROS PATRIOTAS-, Y LA FARSA (y III)
Manuel Vázquez de la Cruz
No creo que los hombres y mujeres de derechas de este país merezcan a semejantes líderes.
Ana, mi amiga postal de Argentina. Estos días, aunque quizás ya te hayas ido o estés aquí sin sentirlo, como la última vez que tu nieto me habló de ti, sentí una gran pena; te recordé y recuerdo casi siempre. No por Milei sino por las personas que lo trajeron en un todo vale, aunque sea muy grotesco.
Felipe González, el gran amante del dinero y del no saber estar callado, no sé que chiste trató de hacer sobre que las venidas de Milei servirían para hacer presidente a Sánchez. Es muy mezquino el comentario, pero aunque fuera cierto a mi nunca me gustará ver a políticos españoles acompañando a este hombre por los pueblos de España.
Ana, cualquier día los veo con este señor, al lado de Trump y Netanyahu en una procesión con imágenes de Hitler, Mussolini y Franco. Y quizás también Pío Xll.
Todos bajo palio.
"(...) Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios (...)".
Y de paso que nos libre también a los que estamos mucho más allá.
Esa gente que confunde, y sin ningún otro mérito que no sea “hacer la pelota a alguien”, a este, digamos cronista, y a muchos otros, solo nos causan vergüenza.
Ahora con su banderita napolitana en la pulsera van a soñar durante muchos días con Ayuso y Milei, muy juntitos los dos.
Spain is... (España es...) la de estos señores una gran pena.
Donde estés, y aunque no estés en ningún lado, te abrazo.
Queridísima Ana. Así empezaba mis cartas desde la pensión de Pepita, “Pepita Hilton” le llamábamos los huéspedes. Estaba en Madrid, en la calle del Pez, 18. Muy cerca de la Cafetería Clarita a la que una vez llegó una chica contando una historia de Tui.
La del amigo de mi conciencia, asesinado en Tui hace noventa años. Era de Arenas de San Pedro y bailaba muy bien. La historia que contaba nos dolió mucho. Alguno lloró.
¿Por qué escribo de él hoy?
Quizás porque cuando la historia se repite es una farsa y ya ha empezado a ser eso, y muy estúpida, con Milei, ese "héroe", de la mano del PP, Vox y el cartel electoral de la derecha atroz y sin cabeza.
Amigos todos y todas, uno ya se pierde hasta no entender nada de nada. En mi cabeciña de hombre del pueblo suena un fado que dice en el medio de la canción, “(...) Acordei, tremendo, deitada n'areia...(...)”; y yo hoy acuerdo tremendo y horrorizado que la burricie y mala fe, la tiene el señor que dice que los enmascarados que crean disturbios dentro de manifestaciones pacificas y causan daños, son seguidores del Gobierno del señor Sánchez.
Vuelvo al espejo de Feijóo, del que escribí que es su chuleta en la parte primera de este escrito y me parece que ese espejo, sigue y sigue diciéndole lo que él y los suyos son. Las máscaras son muy de extrema derecha en la democracia en este país. Y si no es así, o incluso sí lo es, hay que ser tremendamente idiotas para pensar que el pueblo pueda creer en tonterías. Las de que esos “señores” que causan destrozos son del Gobierno.
Señores del PP, los que creen y tienen derecho a creer totalmente el refrán “A quien Dios se la dé San Pedro se la bendiga” y a los que Dios no se la dé, como gritó una diputada: «¡Que se jodan!»
Eso es el liberalismo a ultranza.
Unos pocos controlarán la riqueza y serán cada vez mas ricos. Los demás - la mayoría social - tendrán que sufrir.
Bien, pero yo creo que además de esta ideología, que a mi no me gusta, tienen ustedes unos líderes que hacen que este pensamiento parezca aún miles de veces peor. Son malos, vagos y mentirosos de solemnidad. Tanto que rompen e insultan la inteligencia de muchos de nosotros. Parece que toman por tontos a todo un pueblo. Y eso a algunos nos duele mucho.
Si los electores los eligen, alguien volverá a cantar aquella canción de tiempos pasados: "(...) en el pueblo de España ni dios se salva (...)".

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