23/03/2017

SANTIAGO DE LOS CABALLEROS (REPÚBLICA DOMINICANA)

CULTURA

El Centro Español, de Santiago de los Caballeros en la República Dominicana presentó "NUESTRA HUELLA. PRIMEROS 25 AÑOS DEL CENTRO ESPAÑOL"



Joaquín Fernández Gómez firmando un ejemplar de su libro Nuestra Huella. Primeros 25 años de Centro Español


Vista parcial del público que asistió a la presentación del libro 


Joaquín Fernández Gómez / Santiago de los Caballeros

 El jueves 16 de marzo se puso en circulación el libro Nuestra Huella. Primeros 25 años de Centro Español, que trata el tema de la emigración española, en su inicio, desde el punto de vista del autor - Joaquín Fernández Gómez -, para continuar describiendo los motivos y la vida de un pequeño grupo de emigrantes que se asentaron en Santiago de los Caballeros, la segunda ciudad en importancia de la República Dominicana, durante la primera mitad del siglo XX para, terminar describiendo las causas que motivaron a un pequeño grupo inicial de emigrantes, en su mayoría jóvenes, a fundar una casa común a mediados de los años sesenta y que se conoce como Centro Español.




 Por haber sido creada aquella casa de la nada, y con el paso del tiempo llegar a ser una de las instituciones de más prestigio en país, como sociedad recreativa, cultural y deportiva y que en la actualidad tiene  una propiedad de 305.000 metros cuadrados y a la que tienen derecho a asistir unas 25.000 personas, siempre fue motivo de curiosidad este fenómeno en el país y asombro de los que la visitan y por eso  consideramos algunos fundadores que la historia no debía perderse.

 Por eso surgió la idea de dejar escrita esta historia porque además de su interés, puede servir de ejemplo, de lo que se puede lograr cuando unos pocos hombre y mujeres, se trazan una meta y se logra tan solo poniendo a un sueño, empeño, desinterés, y amor por la tarea,  ya que este club no fue creado con fines lucrativos.





 El Centro Español es ahora un hermoso y prestigioso club social, ya distante de lo que significó en sus orígenes hace 50 años, que sigue funcionando ahora en manos de los descendientes de los fundadores, donde además del esparcimiento sano, cuenta con áreas deportivas, que van desde un campo de fútbol, una pista para mini fútbol,  8 canchas de tenis de arcilla y tres de piso duro, 6 canchas de baloncesto y voleibol, pista de tiro con arco, área de golf para poteo, piscina semiolímpica, con amplia área social circundante para fiestas y otras actividades, además una cafetería y un restaurante. 

 Además dispone de áreas de gimnasia al aire libre, tres estadios de béisbol, una pista de arcilla para caminar y una pista con obstáculos para bicicleta de montaña. Además tiene una gran casa club, con 2 restaurantes, una cafetería- bar, biblioteca, salones de juegos de mesa, de billar con 12 mesas, y salones para actividades festivas y sociales, discoteca  y un enorme salón de bailes.



 Además cuenta con un bonito y atractivo parque infantil donde hay cafetería, piscina, salones para actividades privadas, biblioteca infantil, zona de juegos, áreas verdes pista para triciclos y área social.

 Todo esto, con un entorno inmenso de jardines, áreas verdes y árboles de distintas especies y en medio un área preparada para pícnic.



 Todo esto como antes señalo, surge de una necesidad a mitad del siglo XX, de estar unidos los emigrantes en una época convulsa social y políticamente de este país, después de la muerte del dictador Trujillo. Superada esta etapa, se decidió mantener el centro social, pero pensando en los hijos que empezaban a llegar y surge la idea de salir de la ciudad a un área campestre y crear allí una infraestructura diseñada para los deportes.

 Primero con dinero aportado de manera personal por los fundadores y a fondo perdido, se compraron 65.000 metros cuadrados. Tres años después se compra otra parcela de 160.000  m2, en este caso con fondos del club, y así llegamos a los 25 años. Posteriormente en los años 90, se compraron el resto hasta llegar a los 305.000 m2 que hay actualmente.

 Fue una obra gigantesca de una muy pequeña colonia de emigrantes que deseaba también dejar un legado a la ciudad que nos acogió siempre y al respeto que nos ganamos con nuestras conductas en todos los aspectos. Esto se hizo sin estridencias, con muchísima humildad y con la mentalidad del emigrante de nuestra época. Y solo así se logra algo parecido.  Ahora es una institución  de respeto y admiración para los que la visitan y que la ciudad se siente orgullosa de  este legado de nosotros.

 Como es una historia de sacrificios e iniciativas, de honestidad y de respeto entre los protagonistas, se temía que la forma de realizarlo se perdiera y se perdiera la esencia de su fundación. Por tal motivo me comprometí hace algunos años como testigo de todos los acontecimientos en escribir la historia y después de muchos años de trabajo también de manera desinteresada, al fin el jueves 16 de marzo se puso en circulación dicho libro que titulé NUESTRA HUELLA. Primeros 25 años del Centro Español. Consta de 900 páginas. No solo describo la historia del Centro  Español, sino también los antecedentes de nuestra emigración y nuestra vida en la ciudad durante nuestros primeros años. También la narrativa la llevo paralela a los acontecimientos más importantes que sucedieron en esos 25 años en este país y en España, es decir hasta el año 1990.



 Esta primera edición de muy buena calidad, es limitada con tan solo 1.000 unidades y no se va a comercializar. Servirá como instrumento de legado a las personas que hicieron un gran aporte a ella en algún momento y a ser distribuido en todas las bibliotecas públicas del país, privadas e instituciones culturales e históricas de este país. También algún ejemplar llegará a España, por medio del Consulado o de la  Embajada de España.



 Las personas interesadas podrán adquirirlo en la oficina del Centro pero a mitad del precio de costo de cada libro, pues lo que nos interese es que llegue a la gente.

 Pero independientemente de esto tengo que señalar algo que nos afecta de manera positiva a los guardeses. Guardeses fuimos  los que mas participamos en la fundación por población, entre los fundadores. Y detallo los nombres: Fernando Rey Flores, Laureano Vicente Álvarez, Laureano Domínguez Álvarez, Rafael Gómez Sobrino, Antonio Gómez Sobrino, Constante Portela Alonso, Jesús Portela Alonso, Juan Lorenzo Conde, Avelino Díaz Pérez, Eduardo Cividanes Gómez, Ricardo Cividanes Gómez, Manuel González Portela, Antonio Lomba Sobrino, Carlos Martínez Troncoso, Juan Manuel Portela Alonso, Feliciano Portela Novoa, Rafael Rey Peniza, Jesús Sobrino Portela, José Sobrino Portela, Juan Rey Peniza, Juan R. Sobrino Portela, Plácido Vicente Melón y quien esto escribe, Joaquín Fernández Gómez.

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