CARTA ABIERTA AL ALCALDE DE A GUARDA
Sr. Alcalde:
Quiero hacerle llegar, otra vez más, mi malestar por tener el mercadillo aquí donde yo vivo y que me sigue vedando mis derechos a entrar y salir de mi casa cuando lo necesito. Derechos que también tiene usted, el otro y el otro… y así todos del pueblo y que afortunadamente disfrutan. Sr. Alcalde: ¿Por qué yo no? ¿Por qué algo que tiene solución muy viable no se lleva a cabo? Y le repito, una vez más, la alternativa que le doy para que estos pocos puestos desaparezcan de aquí es trasladarlos a la calle Rosalía de Castro. A ver, le explico. Si el mercadillo comienza en la esquina sur del antiguo campo de fútbol, sigue toda la calle Coruña hasta la intersección con Rosalía de Castro y ahí gira a la izquierda paralela a la alameda hasta la casa “Villa Borinquen”, es obvio, que en ese tramo caben todos los puestos que actualmente están delante de todas estas casas y queda la calle Tomiño y Orense de libre circulación y todos los vecinos que vivimos en la zona podemos salir y entrar en nuestros garajes cuando lo necesitemos y disfrutar de nuestro derecho igual que usted.
¿Es que eso es tan difícil de asimilarlo y hacer el cambio?
Y ahora, le cuanto lo último del sábado pasado:
Resulta que mi mujer quiere salir de casa a las 10 de la mañana para ir a la peluquería a O Rosal. A esa hora, están montando los puestos con los coches invadiendo la calle. Por norma, ¡si quieres salir esperas!. Esperó 35 minutos y al final salió. Alternativa si que la hay, coges un taxi y lo pagas, claro.
Lo peor, Sr. Alcalde, fue al regreso, que tuvo que soportar insultos de los señores del mercadillo y frases en voz muy alta, como: "Ya viene la de siempre chuleándose con el coche, es que está entrando y saliendo a cada minuto sólo por molestar..." Cuando en realidad había ido a la peluquería y tardó dos horas y pico en volver. Tuve que salir yo a la calle enfrentándome a ellos, llamamos a la Policía Local, vino un policía y como nadie se quiere enfrentar a esa gente no queda otra que ceder en tus derechos, dejarte insultar y la próxima vez que quieras salir o entrar en tu casa sucederá lo mismo, o peor. En fin, que mi mujer y yo nos llevamos un gran disgusto, pues no tenemos porqué soportar insultos ni gritos de nadie con toda la gente que está en la zona viéndote como si fueses un delincuente, y como los vendedores del mercadillo, unidos todos, te gritan y gritan como si estuviesen vendiendo tu vergüenza y encima no razonan y usted tampoco.
Los sábados que no tengo necesidad de salir de casa no lo hago, pero lo seguiré haciendo siempre que tenga esa necesidad porque es un derecho de ciudadano que me quita usted. Hasta el policía que vino a ayudarme me da la razón de traspasar estos puestos que están aquí para la calle Rosalía de Castro y no comprende el porque los políticos no aceptan esa petición nuestra.
Sr. Alcalde, está siendo usted muy amable con nosotros. Algún día querrá salir de su casa en coche y se encontrará con el mío tapándole la salida y yo dentro.
PD. Mi mujer había ido a la peluquería porque estábamos de boda, a la misma boda que fue usted y su mujer, pero claro, su mujer fue a la peluquería cuando quiso, salió y entró en su casa sin problema alguno. ¿A que sí? La mía, gracias al veto que usted nos impone tuvo que llevarse un disgusto para salir y otro más gordo para entrar, sin embargo, allí estábamos en la boda viéndole a usted todo sonriente mientras que nosotros aún con el disgusto a flor de piel, pero claro, eso a usted no le concierne.
LE RECUERDO: “NUESTRAS CASAS ESTAN HECHAS ANTES DE QUE USTED, SIN CONTAR CON NADIE, NOS BASCULASE AQUÍ ESTE PROBLEMA LLAMADO MERCADILLO”
Atentamente,
Anselmo Martínez Pena.
DNI: (Omitido voluntariamente por la Redacción de Infogauda)

Cuantos sofocones hay que llevarse para que esta ejecutiva razone? Tiene que morirse uno sin poder salir de su casa, porque en una emergencia, ni se piede salir ni se puede entrar? Espero que no tengamos que lamentar hna tragedia para que los politicos razonen..
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