CUANDO NO HAY CABEZA... SE RECURRE A LA PIMIENTA
Pienso que quien insulta tanto, como hace Feijóo, y tiene tantos imitadores, es porque no tiene - ni tienen - argumentos para utilizar contra el Gobierno de España, de coalición, que debe estar haciéndolo muy bien. Antonio Gramsci, el gran pensador italiano, decía que la oposición debe ser eso y gobierno. La de España debería aportar algo en lugar de insultar mucho. Hacer eso es siempre contrario a la política. Me niego a pensar que todos los compatriotas de derechas y del PP se sientan cómodos con los insultos constantes, y solo eso, de sus representantes en el Congreso.Escribí hace dos años por estas fechas lo anterior, y a continuación lo recopilo. Yo creo que este hombre es manifiestamente malo para ostentar un cargo político. Ridículo, inculto y sin saber siquiera qué camino tomar en la línea a seguir. Pienso que habla de chismes cómo si merecieran la pena. Esgrime hechos sin pensar para nada en la gente y en lo que le pueden contestar. Es, o parece, un engreído. Un “chuliño” sin causa. Los que son eso en las aldeas tienen mas porte. Me da pena que este hombre esté llevando al país a la imposibilidad de una convivencia en paz. La oposición instaurada y sus admiradores, quizás pagados, en las redes sociales me parecen muy goebbelianos. Lo son, por ejemplo, en acusar - sin tino - a otros de corrupción, cuando en su partido la han tenido sin límite. Pero él y ellos dale que dale al pandero.Quién escuche a Tellado, que Feijóo elevó a los altares de la elocuencia, tiene que pensar que la Democracia está en peligro y que él no sirve ni vale para gobernar nada. Después de nombrar a ese señor como no se qué, pero que puede ser a la larga una enorme desgracia para todos los que quieren convivir en paz, por muy diferentes que sean sus formas de pensar.Confieso que me da náusea que una persona que se presta a sustituir a otra porque ese otro denuncia una corrupción, no es de fiar. Así lo pensé entonces y me reafirmo en lo mismo ahora.No, no es buen político y puede hacer mucho daño al pueblo de esta España. El hombre que llegó a Madrid para sustituir al que denunció una corrupción de su partido ha creado el ambiente político del insulto y del todo vale. Sigo pensando como entonces. Por ejemplo, los suyos guiados por él, llegan a las estupideces de ser tan trumpistas que son capaces de echar la culpa al Gobierno de España de la subida de la gasolina y el gasóleo. Y la señora Ana Vázquez ha tenido días atrás una actuación muy acorde con su jefe y su partido. Espero, otra vez, que no de la mayoría de población española. O como Ana Vázquez y su trumpismo de aldea, de entrar en son de paz y pidiendo paz para las mujeres de Ceuta portando una especie de bomba de pimienta. Buen ejemplo, señora. Pero ya ve usted el ridículo jefe que tiene que no la aplaude, ¡que comediante!, pero después la justifica.Parece como si en una reunión de todos los peperos, juntos - sé seguro que no todos son así -, se hubiera llegado a un acuerdo de las posibles actuaciones: el jefe no aplaude, todos los demás si.Feijóo no va a una manifestación con Abascal pero manda al erudito de la palabra, el señor Tellado. Dan mucha vergüenza uno por uno, los que aplauden, y el que cree que todos los suyos tienen que aplaudir a la estupidez, que pudo causar una enorme tragedia.La de Bande, la señora Vázquez, puede parecer a los aplaudidores como una heroína. Al de Os Peares solo sabe Dios qué. No la aplaude pero la justifica. Su puñetera negra sombra de no decir ni hacer nada con cabeza. A lo mejor cree que tenerla es distribuir los papelones. El señor Feijóo es el director del film. La película es mala de solemnidad. Como los protagonistas que aplauden como idiotas o la señora -que no sabe que una bomba es una bomba aunque tenga poca pólvora o pimienta- o cualquier persona que, aunque no aplauda el hecho, lo justifica después. Todos juntos parecen una banda de música de cantamañanas.El gran amigo de todos ellos, míster o herr Trump, no lo haría mejor.El presidente electo del Gobierno de España ha estado en la Asamblea de la ONU. Muchos pensamos que ha hecho un magnifico discurso. Algunos sentimos miedo a la vergüenza que podríamos pasar si allí hubiera estado el jefe de la oposición, como presidente, alabando a Trump y a Netanyahu. Otros salen a la calle a manifestarse pidiendo un golpe de estado. Militar por supuesto. Y allí estaba, mandado por el señor Feijóo, el señor Tellado. ¿Puede alguien creer que un señor que se rodea de personas como este, o la señora Muñoz, o doña Cuca, o don Hernando,es de fiar para gobernar cualquier cosa?Con Palestina en el corazón. Allí, los amigos de los señores de la oposición en España siguen matando niños.

Ningún comentario:
Publicar un comentario