Unas 900.000 personas se beneficiarán de un fallo del Supremo que pone fin a facturas del IBI infladas por la burbuja
Si un suelo se ha recalificado pero no se ha podido construir en él, su dueño solo deberá pagar como si fuera rústico / Archivo
Entre los afectados, se encuentra el caso de una finca cuyo valor catastral pasó de 496 euros a 3,8 millones pese a no haberse colocado ni un solo ladrillo. El Supremo resuelve que "si un suelo se ha recalificado pero no se ha podido construir en él, su dueño sólo deberá pagar como si fuera rústico".

Ningún comentario:
Publicar un comentario