2 de xul. de 2026

OPINIÓN

 QUERIDOS AMIGOS Y HERMANOS EN RABIA Y PENA

A Kike, mi amigo de la escuela de Riomuiños porque hoy al pasar por aquel barrio he decidido dar mas contenido al escrito de ayer, al recodarlo



Manuel Vázquez de la Cruz

 Siento pena y una gran tristeza. Porque es que no, amigos, que no. Que vuelvo a repetir que no creo en la gente que manda en este mundo. Son hombres, parecen animales con cabeza un poco y mal pensante, saben escribir y escriben, saben hacer guerras y las hacen, hablan de humanismo y no lo practican, mienten y se desmienten, dicen y se desdicen, saben que hay gente en el mundo sin casa muriendo de frío y niños de hambre pero eso no va con ellos.

 ¡Son hipócritas cuando proclaman que es su gran problema! 

 Es mentira. 

 Acabo de ver un estadio de fútbol que tiene cubierta movible en todo el estadio y aire acondicionado.

 Dijo una amiga mía que dijo Mafalda: paren, quiero bajarme de esta bola de fuegos y odio.

 Los fuegos, odios se lo añado yo, y agrego genocidios. Sesenta mil muertos en Gaza, casi ni una casa en píe. Un pederasta y un elegido por el pueblo elegido por Dios lo han hecho.

 El mundo, casi todo el mundo, calla.

 Bajarme de la sociedad a la tierra para seguir protestando por la crueldad de la mala gente, no toda, que habita en el planeta. Bajarme sin dejar de soñar que algún día será todo distinto. Ese día que al levantar la vista veremos una tierra que ponga Libertad. Y sintamos Fraternidad en la humanidad. ¿Cómo y por qué no se puede soñar cuando como decía Mandela es mas fácil amar que odiar?

¿Y como no recordar a Labordeta?

 Entre esos todos ya no estaré yo, ni usted que me lee pero, por favor, sueñe un poco conmigo en que, otra vez el fado de mi anterior escrito es posible y necesario.  Soñar soñó inmenso que tudo é felicidade e miseria non há.

 Aunque los estadios de fútbol no tengan cubierta móvil y aire acondicionado, hay que joderse.

 En el mundo, dicen algunos con admiración, que ya hay un bimillonario.

 Pobre hombre. ¿Qué va a hacer con tanto dinero?

 El amigo que está a mi lado susurra con solo pensar en ganar más. Mi perra Loa me mira, mueve el rabo y me vuelve a mirar. Parece que me quiere decir que él nunca tendrá a nadie que le tenga tanto cariño como ella me tiene. La verdad es que pensándolo me siento feliz. Esta noche cuando le dé de cenar como hago siempre, le llevaré un huevo cocido de gallina de raza mil flores y algo le diré. Quizás le explicaré que el billonario nunca comió algo tan rico. No les parezca mal a ustedes que diga que se joda. 

 Pero, Loa bonita, este que tiene un millón de millones quizás sea un poco o un mucho culpable de que muchos niños mueran de hambre en silencio, quizás solos, esta noche.

 Compañeira, eso es los que los hombres llaman sistema capitalista y meritorio. 

 Pronto, cuando pase la calor, tú y yo pasearemos entre olivos, saludaremos al pastor que nos contará historias, veremos a Said el marroquí, bueno como el pan, cenaremos en el hotel Recio donde habrá alguna camionera hablando con su hija por teléfono con inmenso cariño, veremos otra vez aquella tunecina tan hermosa, al entrenador de perros cenando dos huevos fritos, nos visitara Ángel y antes de amanecer, desde el olivar, veremos nacer el sol.  

 Este pobre, y dicen que malo, bimillonario nunca podrá hacer todo eso en tan poco tiempo.  

 Como decía mi amigo Kike, aquel niño que le daban ataques epilépticos y mientras yo lloraba  por sufrimiento a su lado y las personas pasaban sin hacerle el mínimo caso, cuando volvió en si me dijo:  

- Manolito no llores. Que les “dean”!!!  

 Que les “dean”, coño, que les “dean”.  

 Los nuestros, los que piensan como yo, son los pobres del mundo, y no de los multimillonarios; somos de los sin techo y no los que viven en palacetes; somos de los que hacen mercancías y no los que con ellas ganan dinero a espuertas; somos los de la paz que gritan no a la guerra, y no los que viven soñando con ellas porque gracias a ellas se embolsan miles de millones, como leí que ha hecho Trump con sus decires y desdecires.  

  En Cuba hace sufrir y morir a gente, porque él no manda allí.

  Kike, es verdad que les “dean” y mucho, coño, y mucho. 

  Si no fuera por los niños que mueren de hambre con sus ojos enormes y con una cara que es  solo ojos. 

  Quizás yo diría algo así. Pero es hora de decir mas fuerte que nunca ¡NO! Es hora de luchar contra el mundo injusto desde todos los rincones. Yo, Maite Martinez Ugalde, desde la esquina verde de Europa, donde hoy hace mucho calor como donde tu estás. Donde tu luchas con tus poemas preciosos. 

  Mi querido Kike, hoy he vuelto a pasar por aquel rincón de Riomuiños a donde íbamos a la escuela y te he vuelto a ver pequeñito, delgado, triste, y a recordar como empezó el ataque y en pleno ataque. 

 ¡¡¡Qué miedo sentí y qué pena!!!  

  Recordé a tu madre, de poca estatura y que parecía una bola que en cualquier momento podía rodar como un balón porque entre los vestidos y su carne llevaba muchos kilos de café y quizás unas “tabletas” de cobre. Mucho peso. ¡¡¡Pobriña!!! 

 Pero Kike, la admiro mucho y a ese bimillonario, que según dicen quiere gobernar el mundo, pienso que le “dean”. 

 Y también que, como en la canción, aquella canción que tiene que volver a ponerse de moda, ¡¡¡No nos moverán!!! 

  Kike, ya sé que no me puedes escuchar ni sentir, pero flotando en el aire queda mi abrazo y mi recuerdo. 

 Este escrito sale por ti. 

 - Manolito, yo quiero escribir mi nombre con k. 

  Me dijiste cuando casi no sabíamos escribir. 

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