Un Vaticano tenebroso y corrupto obligó a dimitir a Benedicto XVI
El cardenal Bertone y el Papa, durante la misa del Miércoles de Ceniza.GABRIEL BOUYS / AFP
Ante las intrigas, corrupciones, impedimentos, soledades, complots, divisiones, ambiciones de poder, y la impotencia para tomar decisiones, el Papa decidió renunciar al Pontificado dejando a la Iglesia en una encrucijada de la que no se sabe si hay salida.

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