8 de out. de 2026

OPINIÓN

HABLA PUEBLO HABLA 




Manuel Vázquez de la Cruz

 Ahora mismo - por ayer miércoles, 7 de octubre - me he enterado que ha muerto Maricarmen. Señora, gracias, muchas gracias.

Y casi al mismo tiempo un señor ha pedido que no se politice su muerte. La persona que ha convertido el parlamento en la nada de propuestas y en cacareo de gallinero por parte de su grupo, ha vuelto a algo parecido y a aquel no soy presidente porque no quiero y con toda la soberbia del mundo nos ordena como debemos comportarnos.

Señor, yo no voy a escribir de doña Maricarmen Abascal.

La señora de 87 años que fue echada del piso donde había vivido setenta años me merece una gran consideración y con mi pena y dolor no sería bueno mencionarla. Duele, duele en el alma y hasta la lágrima, su sufrimiento.

Déjenme por favor que sin acritud, le dedique en el conjunto de lo que escribo al señor que confunde el nitrógeno con el hidrógeno, el Mediterráneo con el Atlántico, el que utiliza el insulto sistemático en política, el que dicen que puede confundir el inglés con el nepalí y el que desde el partido mas corrupto del mundo quiere dar lecciones de honradez.

Le diga que lo deje porque yo creo que no es bueno que el gobierne, y los que lo mandan y siguen, tengo la certeza que también lo saben.

Lecciones de honradez, señor Feijóo, no pueden dar ni la mínima. Pese y compare. En la balanza, en la balanza del platillo del tendero de Os Peares, si quiere, pese y compare. En el de la izquierda ponga todas las corrupciones de todos los demás, Vox fuera, en la otra todos los suyos. Ni siquiera hace falta que ponga los de su aliado venidero al que se acerca peligrosamente en su forma de pensar.

Su platillo romperá el suelo y entrará hasta el núcleo del planeta Tierra. El punto más bajo de dos hemisferios. En eso es usted muy de centro.

Lo que escribo de usted como político, en mi opinión, sirve también en su vida privada. En esa doble vida de política y privada, que muchas veces se confunden, como es su caso. Usted subió a bordo de una lancha en muchos lugares por motivos políticos y privados, pero en uno, en el que yo hace años estuve muchas veces, mas una concretamente en 2010, encontré a dos niñas, donde años antes era usted muy, pero muy visto.

Una de las niñas era saharaui y vivía y quizás vive, en la hamada argelina. Se llamaba  Fátima y la otra, Lelise, había llegado a España desde Etiopía.

Los tres nos encontramos en A Illa de Arousa, en el muelle de Xufre.

Sí, muy cerca de la gasolinera a la que parece que usted ayudó mucho y que era propiedad de su amigo.  

Para algunos de los suyos, incluso para usted en algunos ocasiones, a aquellas dos niñas serían capaces de llamarlas invasoras.  Niñas y niños, son llamados por los de usted de esta forma en Ceuta.  

Perdone, señor, pero a algunos nos duele el alma.

Señor, otra vez, yo creo, sin ninguna duda, que eso mismo le llamaría usted a estas dos niñas si políticamente le interesara, porque eso es lo que le gusta a su gente y a la de Vox. Su gente, los suyos y muy de usted, son las grandes fortunas que lo mandan y a las que sirve fielmente. También son de una miserable indecencia. En Ceuta lo estamos viendo.

Siento pena y deseo que se equivoquen sus señores. Deseo que el pueblo, mis pueblos del mundo, tengan mucha más humanidad que su gente. Muchos del PP no saben quien les manda pero usted y sus allegados sí.

Señor Feijóo, son niñas y niños a los que su amigo Trump, el rey de Marruecos y el amigo de este, Netanyahu, quizás enviaron como balas contra su adversario político, que usted parece que considera enemigo. En democracia y entre demócratas no hay enemigos. Si eso fuera así, sería muy malo para la convivencia de los habitantes de los estados. Y usted perdone pero a veces parece que no convive demasiado bien con el deseo de convivencia. Tiene uno la impresión que es mas de su yo - y su servicio a los amos poderosos -, que del pueblo.

Y... usted disculpe pero piense. 

¿Qué cree que puede pensar cualquier persona que sienta el dolor de los niños, o de los padres, o abuelos, si piensan que los que huyen del hambre pueden ser llamados invasores por usted y los suyos?

Los nuestros, los españoles primero, como dicen ustedes y sus socios potenciales, también huyeron del hambre, de la miseria y de la guerra. Guerra que montaron sus ascendientes políticos y de los que su fundador fue activo colaborador.

Usted no sé si lleva pulserita con la bandera. Él la llevaba pintada en los tirantes de los pantalones.

¡¡¡Un espectáculo!!! Dicen que era muy inteligente. Bueno... a juzgar por los tirantes rojigualdas, muy comediante si era.

Señor, yo creo que el pueblo, del que me considero parte, no debe guardar silencios ominosos a las condenas inmisericordes que usted y los de su especie como Aznar y Rajoy predican. Mal, muy mal, le fue a mi pueblo con ellos.

¿Por qué no repasa aquellas historias con restos de cadáveres mezclados en el mismo ataúd?

O aquella maldita guerra que trajo muertos a Madrid. Y otros muchos oes.

Pero solo por los cadáveres maltratados y los muertos en los trenes, si entre los suyos y los de Aznar hubiera un mínimo de humanidad se hubieran marchado de ese partido, de su partido.

Una persona con la mínima sensibilidad no podría vivir con las mentiras de Acebes y Zaplana, Aznar y Rajoy o con cosas que dicen Tellado y Cuca. ¡¡¡Dios mío, qué tropa diría Romanones!!!

La Iglesia Católica, cuyo primado también opina a favor de los que lo mandan a usted, en el siglo XX legitimó dictaduras, puso bajo palio a dictadores, mantuvo secretos de pederastia y fue implacable con teólogos que se atrevieron a disentir, deberían al menos guardar silencio.

Ellos perdonan en confesión pero no saben pedir perdón.

También me parece que un partido como el suyo que además de las corrupciones que hizo, aún tiene pendiente que salga a la luz del todo y se juzguen debidamente las corruptazas de un ministro de Hacienda llamado Cristobal Montoro, deberían ser mas humildes y cuidar mas sus formas, sus dichos y hasta sus modales.

Y de decir algo, decirle a los jueces que se apuren a juzgar. La honradez se practica mandando en su partido, aunque no sea presidente de Gobierno porque no quiere. De su partido si lo es, después de haber largado al anterior por denunciar una corrupción.

Resulta que entonces, porque le mandaron y medraba, sustituyó al honrado y se puso al lado del corrupto.

Y podía estudiar un poco para saber, al menos, que el hidrógeno es un elemento y el nitrógeno otro.

Vuelvo atrás, a Illa, a Arousa, y vuelvo a dar un beso y acariciar las cabezas de las dos niñas: Fátima, exiliada en la hamada argelina, y Lelise, de Etiopía. Y a todos los niños y niñas que están en Ceuta y a los que personas inhumanas, incumpliendo la ley, les prohíben el paso a sus comunidades y, en algún momento, en una actitud infame, impiden a la Cruz Roja socorrerlos con alimentos.

Esto debería ser catalogado como una acción criminal o como un acto terrorista. Atentar contra "as crianças" - el portugués tiene palabras muy hermosas - pero ustedes y sus posibles socios, son amigos de pederastas y genocidas. Y yo, usted perdone, no creo que eso tenga que formar parte de ningún partido por muy de derechas que sea. Pero, como pregonaba su fundador, España es diferente.

Desgraciadamente es así en lo que a ustedes se refiere.

Diga usted las palabras que merecen estas actuaciones de los suyos y piense un poco en todas las cosas que ha dicho su señoría, incluso en el Parlamento.

A mí me parece que usted es una exageración en la palabra, en las equivocaciones y muy discreto en las reuniones de la lancha y lo que a bordo se cocía.

Señor, España limita al sur con el Atlántico y Mediterráneo. El hidrógeno y el nitrógeno están en aire pero cada uno por su lado.  

Por cierto, "os amieiros", como llamamos a los alisos en gallego, son capaces de tomar nitrógeno del aire y fijarlo en el suelo pero ni esos árboles son capaces de hacer nitrógeno verde. Ni mucho menos hidrógeno de ese color, Ojalá pudieran pero de momento si usted le planta una cepa al lado de un aliso, el "amieiro", le suministra nitrógeno y la vid crecerá lozana.

Seguro que no sabe que esa forma de cultivo se hace en Portugal y yo la he visto también en Cesena. En el país que veo desde mi ventana le llaman aforcados.

Cesena está en Italia. Muy cerca del Adriático.

Señor, Dios en su misericordia nos libre de males mayores, tremendamente mayores, a los que vivimos y tienen que vivir en el futuro en este país. Honradamente confío mas en las personas votando pacíficamente contra los que no son, ni quieren ser pueblo.

Y ya ve usted, de la anciana de Madrid he procurado no hablar.

Pero en este escrito siempre ha estado ella y todas las personas de todas las edades que para usted y los suyos no cuentan.

Por ellas he escrito.

Bibliografia
• Juan José Tamayo, articulo en El País, 14 de agosto de 2020, titulado Silencios ominosos, condenas inmisericordes

• Manuel Vázquez de la Cruz, artículo en Faro de Vigo. 27 de febrero de 2010, titulado “La hamada, isla del desierto”

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