04/02/2017

OPINIÓN

La situación de desprotección social, económica y laboral tiene rostro: Mercedes, Beatriz, Magdalena y yo misma 

Para nosotros los enfermos, la lucha contra el cáncer se libra los 365 días, no un día ni dos al año 

Beatriz Figueroa
Foto: Patricia Larrea
Beatriz Figueroa / Vigo  

 Esta incidencia para nada ha sido inoportuna. Y esta es mi reflexión. No importa que publiquéis y pongáis todo lo que esté en vuestra mano para denunciar esta lamentable situación de desprotección social, económica y laboral que tiene rostro: Mercedes, Beatriz, Magdalena y yo misma. DMcáncer. Para nosotros los enfermos la lucha contra el cáncer se libra los 365 días no un día o dos al año. 

 Ayer como sabéis la Ministra de sanidad, aunque se le anunció nuestra entrega de firmas hace 10 días, insistió que "no tenía ni 15 minutos para recibirnos" porque tenía obligaciones con la Reina con motivo de la DM Cáncer y su lucha. ¿Nos va a decir a nosotros lo que es luchar? A Indalecio y su esposa, que perdieron a su hila Paula; a Sebastiánn, médico, que conoce de primera mano una investigación de células madre y yo que hace 6 años me encontré con un enemigo que se ha instalado en mi vida para nunca más dejarme.   

 Nunca he visto la cara rosa de esta devastadora enfermedad. Hasta el alma la tengo negra, pero no me rindo cuando vulneran sistemáticamente mis derechos  y el de miles, millones de enfermos en el momento más duro y vulnerable de nuestra existencia.   

 Ayer (por el jueves día 2 de febrero) nos recibió el Secretario General de sanidad y Consumo, no porque quisiera, sino por vuestra buena labor de hacernos visibles a 2 millones de ciudadanos. Gracias. El Sr. Secretario, como Catedrático que es, nos dio una lección llena de retórica. El Sr. Secretario suspende en la lección más importante: lección de vida.   

 Mercedes, Beatriz y Magdalena son unas maestras de la vida y su lección como supervivientes es magistral. Opinar por vosotras/os mismos y presentárselas a la Ministra que no tuvo quince minutos, al Sr. Secretario que tiene suspensa la asignatura más importante y al resto de la ciudadanía.  

 Hoy somos nosotras, mañana... Cambiemos la ley y protejamos a los enfermos de cáncer.  Gracias y salud!!!   

 P.D.: Me levanté de la reunión con el Sr. Secretario y le dije que era yo la que tenía  compromisos adquiridos en el Congreso porque el día anterior nadie nos iba a recibir en el M. de Sanidad. De mi reunión con diputados de todos los grupos políticos con representación parlamentaria salí esperanzada. Lo más seguro es que modificando y adaptando a nuevas necesidades de los enfermos la proposición de ley que promoví hace dos años se pueda volver presentar de nuevo en esta legislatura.  

 Mi reunión en la oficina del Defensor del Pueblo también fue fructífera y solicitaron mi ayuda y colaboración para el informe de la situación social y económica de los enfermos oncólogicos que solicité en mi anterior visita y se anunció el pasado 4 de febrero del 2016 2016 https://www.defensordelpueblo. es/noticias/el-defensor-del- pueblo-prepara-un-estudio- sobre-la-proteccion-social-de- los-enfermos-de-cancer/  

 Excma. Sra. Ministra Dolors Montserrat Montserrat   

“SOBREVIVIR PARA MALVIVIR”  

La batalla contra el CÁNCER se libra en dos frentes. El primero, bien conocido por todos, es la propia enfermedad, que en el peor de los casos mata, en el mejor perdona, y en muchas ocasiones mutila. Los que nos encontramos dentro de este tercer caso nos vemos obligados a luchar en un segundo frente: el de la Administración. He sido diagnosticada de un cáncer de mama hace seis años. Soy una “superviviente” de cáncer, en cambio yo me siento desahuciada por este Sistema de seguridad social que me ha dejado en total desprotección. Pero yo no soy la única que se siente así, aunque en España  la Carta Magna reconoce el Estado Social. Cuando estudié Derecho creí entender  que "Estado social" es aquel que se obliga a sí mismo, por medio de la ley, a proteger y a promover la justicia social y el bienestar de todos sus ciudadanos. Ahora he comprendido que en este país, esa definición es pura retórica. La cruel realidad que sufrimos los enfermos oncológicos mientras nos recuperamos de esta grave dolencia es una injusticia social.  

 La cultura rosa, que las asociaciones oficiales e instituciones como este Ministerio, promueve y apoya  es una forma de almibarar el cáncer. En cambio la Administración  no tiene ningún escrúpulo para amargarnos el ya de por si duro trance de recuperarnos y aprender a convivir para  siempre  con los enemigos al acecho. Uno es el cáncer; el otro es la pobreza y exclusión por carecer de protección social, económica y laboral mientras superamos una grave enfermedad que nosotros no hemos elegido.  

 No seré yo la que le diga que los lazos rosas hagan daño. El problema es que este Sistema incapaz de garantizarnos  una protección suficiente y eficiente durante la terrible experiencia de un cáncer no tiene ningún derecho a pedirnos que veamos nada de color de rosa ni con optimismo. Nos consideramos víctimas de la tiranía del pensamiento positivo institucional  porque lo que realmente sentimos es ira, rabia, indignación y mucha impotencia.  

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